Sanidad confirma el foco en un postre del banquete y abre expediente al establecimiento tras detectar fallos en manipulación y control alimentario
Lo que prometía ser una jornada inolvidable terminó convirtiéndose en un episodio difícil de olvidar para decenas de invitados. Una boda celebrada a mediados de febrero en una masía de València ha derivado en un brote de salmonelosis que ha afectado a 89 personas, según ha confirmado la Conselleria de Sanidad tras varias semanas de investigación.
Brote extendido
Los primeros síntomas comenzaron a detectarse el 21 de febrero, coincidiendo con la celebración del enlace. A partir de ese momento, los casos se fueron sucediendo durante varios días, hasta el 26 de febrero, cuando se notificó el último afectado. En total, 89 personas de entre 13 y 86 años presentaron síntomas compatibles con esta infección alimentaria.
El alcance del brote ha sido especialmente llamativo por la procedencia de los asistentes. Los afectados residen en hasta 23 municipios de la Comunitat Valenciana: Benetússer, Moncada, Alcàsser, Torrent, Chiva, Paiporta, Almàssera, Burjassot, Puig de Santa María, Xirivella, Alfafar, Foios, Manises, Benaguasil, Paterna, Bétera, Puçol, la Pobla de Vallbona, Requena, Castellón, Guardamar del Segura, Millares y Orxeta. Además, también se han registrado casos en otras provincias como Madrid, Sevilla, Cádiz y Córdoba.
De todos los afectados, siete personas necesitaron ingreso hospitalario. Cinco de ellas fueron atendidas en hospitales de la Comunitat Valenciana y otras dos en Córdoba. Según ha informado Sanidad, todos los pacientes han evolucionado favorablemente y ya han recibido el alta.
Origen detectado
Las investigaciones llevadas a cabo por Salud Pública han permitido confirmar la presencia de salmonela en 22 muestras analizadas. El foco de la intoxicación se ha localizado en una torrija caramelizada servida durante el banquete, uno de los platos incluidos en el menú de la celebración.
Durante la inspección, los técnicos tomaron muestras de varios alimentos que podían suponer un riesgo, entre ellos una crema tibia de bogavante, alcachofas con jamón ibérico y foie, paletilla de cordero asada, carrillada de ibérico y elaboraciones con mandarina. Tras el análisis, se ha abierto un expediente que ya ha sido remitido a la unidad de sanciones.
La Conselleria de Sanidad ha requerido al establecimiento la puesta en marcha de un plan de acción para corregir las deficiencias detectadas. En el último año ya se habían realizado cuatro visitas de control, siendo la última antes del evento el 17 de diciembre de 2025. Tras el brote, se ha llevado a cabo una nueva inspección para revisar en detalle aspectos como la manipulación de alimentos, la formación del personal o la trazabilidad de los productos.
El episodio ha generado preocupación entre los asistentes y ha puesto el foco en la importancia de extremar las medidas higiénico-sanitarias en este tipo de celebraciones. Aunque la evolución de los afectados ha sido positiva, la dimensión del brote lo sitúa como uno de los incidentes recientes más relevantes vinculados a un evento privado en la Comunitat Valenciana.
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