La investigación apunta a un conflicto enquistado entre grupos mientras crece la inquietud vecinal y se refuerza la presencia policial en la zona
Una noche marcada por el miedo y el sonido de los disparos alteró la tranquilidad del barrio de La Coma, en Paterna. Dos grupos enfrentados protagonizaron un episodio violento con armas de fuego que obligó a intervenir a la Policía Nacional y puso en alerta a los servicios de emergencia. Los hechos, además, se enmarcan en un conflicto que podría remontarse años atrás.
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Noche de disparos
Los hechos se produjeron en la noche del lunes, cuando varias detonaciones rompieron el silencio en este barrio de Paterna. Según las primeras informaciones, se escucharon dos ráfagas de disparos, de varios tiros cada una, efectuadas presuntamente con un arma larga. La situación generó una rápida reacción vecinal, con numerosas llamadas al teléfono de emergencias 112 alertando de un posible tiroteo en la zona.
A la llegada de los agentes, los presuntos autores ya habían abandonado el lugar. Huyeron en una furgoneta de color negro, sin que se produjeran detenciones en ese momento. A pesar de la gravedad del suceso y del tipo de armamento empleado, no se registraron heridos como consecuencia directa de los disparos.
Este tipo de intervenciones obliga a desplegar protocolos específicos de aseguramiento del perímetro, búsqueda de casquillos y recogida de testimonios. La prioridad en estos casos es evitar nuevas confrontaciones y garantizar la seguridad de los vecinos, especialmente en zonas residenciales densamente pobladas.
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Conflicto latente
La violencia no se limitó al tiroteo. Esa misma noche, un hombre de 51 años, vinculado a uno de los clanes enfrentados, resultó herido de gravedad tras una agresión en Alfafar. Fue trasladado al Hospital Arnau de Vilanova, donde se vivieron momentos de tensión por la presencia de familiares.
El herido decidió abandonar el centro sanitario por voluntad propia poco después de ser atendido, en un contexto que apunta a un clima de temor ante posibles represalias. Este tipo de decisiones no son infrecuentes en conflictos entre grupos enfrentados, donde el riesgo de nuevos ataques puede extenderse incluso a entornos como hospitales.
La Policía Nacional investiga la posible relación entre ambos episodios y su conexión con hechos ocurridos en el pasado. Tal y como ha adelantado Las Provincias, las pesquisas apuntan a una posible venganza vinculada a una tentativa de homicidio con arma blanca registrada hace tres años en el mismo barrio. Según estas informaciones, el hombre agredido recientemente podría estar relacionado con aquel suceso.
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